Cuando estaba en ceprevi (oohh, tiempos aquellos), recuerdo a algún profesor haciendo preguntas poniendo la respuesta en tu cabeza y si la sabías aprovechar ya estabas.
A próposito del post anterior, es un arte poner las respuestas que quieres escuchar en la cabeza de otro. No es tan fácil como parece, hay que saber leer a la persona y que ésta te sepa leer a ti. Cuando tal compenetración existe... una de dos: o estás con la persona que deseas o ya se acabó lo que alguna vez tuvieron.
Mensajes en mi cell, de ningún abogado, mensajes que me reclaman desde ayer que haga una pregunta. Simple pregunta. No la hago... y, ¿por qué? porque así como él quiere que pregunte y me da todas las señales para que lo haga y sabe que lo estoy pensando.. así y todo. Así: yo sé la respuesta.




