lunes, 28 de enero de 2008

Tarjeta amarilla

Hubo un después pero no fue el mejor. Mal interpreté las cosas, aparentemente, menos mal que no me dediqué a esa profesión.

Un mensaje a las 7.28. Esa noche no dormí ni mucho ni bien, hubo varias interrupciones y la última fue la de ella esa mañana. La Leí y salió la ade de antes, poco comprensiva y un tanto egoísta.

¿Qué crees? ¿Acaso que soy tu juguete? Crees que puedes simplemente jugar con mis sentimientos de acuerdo a tu humor, a tu estado de ánimo o, peor aún, al de él.

Lo que más me duele es que a pesar de todo siempre lo eligirás a él. No importa qué tan mal te trate, lo eligirás a él. Lo elijes y pasas por encima de todos sólo con tal de que él se dé cuenta lo mucho que haces por él, de lo mucho que renuncias por él, de lo dispuesta que estás a herir a quién se cruce en tu camino con tal de hacerlo feliz. Y él no lo nota. Él no lo notará más. Para él es otro intento tuyo para volver a su lado. Para mí, para mí es otro intento que falla, uno más, pero que ésta vez se lleva algo de mí.

Me duele, te juro que no recuerdo la última vez que me sentí así. Quizás tengas razón y es mejor no enamorarse. Quizás. O quizás simplemente es mejor no querer. Me has recordado por qué debo ser como era, pequeña y dulce corazón coraza.


I won't give up on love, but today... today i'm giving up on you.


we'll all have a little drama queen inside. mine has just got out...

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