El wonejo se para (nada malo en las patitas: buena señal), quiere ir por su comida (sigue tragón: buena señal), quiere saltar de su improvisada casita para ver qué hay más allá (es curioso: buena señal), salta y se cae de cara (eso no puede ser una buena señal).
Después de un largo, largo, largo, largo, largo día, volví a casa y visité al wonejito. Mi primita estaba con él así que les hice compañía un par de horas antes de ir al cine. El wonejito quería saltar, como cualquier wonejito, pero era imposible que caiga de pie y vuelva a intentarlo. Simplemente caía de espaldas y torcía el cuellito y no podía, no podía enderezarse. Le costaba mucho, finalmente lograba hacerlo pero verlo intentarlo era too much. 

Lo cargué y lo tuve entre mis brazos mucho tiempo, se lo pasé a mi primita, nos turnamos cargarlo y al menos así yano se desespera por saltar, lo acariciamos, Vale le baja las orejitas y... cierra sus ojitos. En sus manos, ojitos cerrados, descansaba el wonejito...
Debo admitir que pensamos lo peor, pero aún respiraba, el wonejito estaba dormidito. Hoy temprano, el Vet' dijo que con la inyección mejoraría (sí, otra inyección), yo no sé qué pensar... Me parte el alma verlo sin poder saltar, sin poder ser el wonejito aquél!
